Elegir bien las marcas de lencería premium que llevas en tu tienda es clave para ofrecer calidad, coherencia estética y confianza a tus clientas. Trabajar con marcas consolidadas —como Spanx, Hanky Panky, Secret Weapons, Seafolly o Jets— garantiza diseño, innovación textil y una experiencia de uso superior.

1. Calidad real: tejidos y ajuste
Una marca premium debe ofrecer:
- Tejidos técnicos y cómodos
- Ajuste impecable
- Durabilidad
- Invisibilidad bajo la ropa
Marcas como Spanx y Secret Weapons lideran en shapewear y soluciones invisibles, mientras que Hanky Panky destaca en encaje suave y confortable.

2. Colecciones alineadas con tu clienta
Las marcas deben reflejar el estilo de tu boutique:
Spanx: shapewear técnico e invisible bajo la ropa
Secret Weapons: accesorios que ayudan para obtener un look perfecto

Hanky Panky: el tanga más cómodo del mundo con encaje premium
Seafolly & Jets: swimwear premium con ajuste y diseño

3. Sostenibilidad y responsabilidad
Cada vez más clientas valoran prendas de alta calidad hechas con materiales responsables. Marcas como Hanky Panky incorporan Supima® cotton, TENCEL™ y fibras recicladas, mientras que Spanx incluye colecciones con algodón Supima® para mayor durabilidad. Seafolly apuesta por fibras regeneradas y materiales reciclados, con un fuerte compromiso hacia la protección de océanos y playas.
La idea es simple: prendas premium que duran más y cuidan mejor del entorno.

4. Soporte profesional al punto de venta
Un buen proveedor no solo entrega producto: acompaña a la tienda.
Desde Sandra & Co facilitamos materiales y apoyo para que la experiencia en boutique sea siempre premium:
- Muestras y formación de producto
- Eventos y presentaciones de novedades
- PLVs y materiales visuales para escaparate
- Asesoramiento en selección de colección
Porque una marca fuerte funciona mejor cuando el equipo en tienda se siente respaldado.

Conclusión
Elegir proveedores de lencería premium es apostar por calidad, coherencia y confianza a largo plazo. Cuando el producto, el ajuste y el soporte van de la mano, la clienta lo percibe — y vuelve.